Llámanos al 913 168 139

Transaminasas: un indicador clave de la salud hepática


transaminasas higado

Las transaminasas son enzimas presentes principalmente dentro de las células del hígado y participan en el metabolismo de los aminoácidos. Cuando las células hepáticas están irritadas, inflamadas o dañadas, parte de estas enzimas pasan a la sangre y sus niveles aumentan.

Su medición en una analítica de sangre es uno de los parámetros más utilizados para evaluar si existe un proceso inflamatorio o daño celular en el hígado.

  • ALT (alanina aminotransferasa): la más específica del hígado. Sus elevaciones suelen indicar daño hepatocelular.
  • AST (aspartato aminotransferasa): además del hígado, también está en músculo y corazón, por lo que puede aumentar tras ejercicio intenso o por causas no hepáticas.
Principales causas de elevación de transaminasas

La elevación de transaminasas puede deberse a múltiples motivos y no siempre indica una enfermedad grave. Las causas más frecuentes incluyen:

  • Consumo de alcohol: incluso ingestas moderadas pueden elevar los niveles de forma persistente.
  • Hígado graso: asociado a exceso calórico, azúcares simples, sedentarismo o sobrepeso. Es una de las causas más comunes de ALT y AST elevadas.
  • Medicaciones: analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos, estatinas y otros fármacos pueden elevar las transaminasas de forma transitoria.
  • Infecciones y procesos inflamatorios: algunas infecciones virales o cuadros sistémicos alteran estos valores temporalmente.
  • Ejercicio físico intenso: el daño muscular por entrenamiento puede elevar especialmente la AST durante 24–48 horas.
  • Otras causas menos comunes:
  • Hepatitis virales
  • Enfermedades autoinmunes
  • Trastornos metabólicos
  • Colestasis o enfermedades de la vía biliar
Hábitos sencillos para ayudar a tu hígado

Aunque la intervención específica depende del diagnóstico médico, existen hábitos generales que contribuyen a mejorar la salud del hígado:

  • Alimentación equilibrada: reducir azúcares añadidos, grasas trans y ultraprocesados.
  • Actividad física regular: el ejercicio moderado y constante mejora la sensibilidad metabólica y reduce la grasa hepática.
  • Reducción o eliminación del alcohol, uno de los factores que más eleva las transaminasas.
  • Descanso adecuado y buena gestión del estrés: el estrés crónico aumenta cortisol y adrenalina, afectando al metabolismo hepático.

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia en nuestra web.